Show me yaya: experiencias intergeneracionales para aprender de la sabiduría y conocimientos de los mayores

Sobre sus fundadoras: Cristina Rubio es la creadora de Show Me Yaya y la persona que ha estado al frente de la iniciativa hasta que en 2015, en un evento que impulsó junto a otras personas (Rocking Chair 15), conoció a Elena y desde entonces ambas son las cabezas pensantes de esta iniciativa.

Cristina Rubio:

Economista especializada en Cooperación Internacional y Responsabilidad Social,

Soy una apasionada de las iniciativas sociales con impacto y visión innovadora e intento buscar la forma de incorporar esa pasión a los proyectos en los que trabajo. La experiencia en terreno me ha enseñado a ser observadora, y de observar a mi alrededor surgió Show Me Yaya, una iniciativa que combina el ocio con una necesidad social, intentando huir de cualquier visión asistencialista.

Elena Gómez:

Periodista de salud y cultura especializada en medios on-line.

Tengo experiencia en televisión, e-commerce y sociedades médicas. Me apasiona comunicar sobre asuntos muy diversos porque al final todo suma. No obstante, al empezar a llevar las redes sociales de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología tuve un punto de inflexión porque me di cuenta de que el distanciamiento de la gente joven con los mayores es enorme. Fue al poco de comenzar en la SEGG cuando acudí al “Rocking Chair’15” donde conocí a Cristina, y su proyecto me pareció una oportunidad buenísima de llevar a cabo mis conocimientos de comunicación en una causa que mereciera la pena. En Show Me Yaya he encontrado el lugar donde unir creatividad, comunicación y libertad a la hora de llevar a cabo mis ideas.

Fundadoras de la asociación Show me Yaya Elena (izquierda) Cristina (derecha)
Fundadoras de la asociación Show me Yaya Elena (izquierda) Cristina (derecha)

1¿ Qué es Showme yaya?

Es una iniciativa que conecta generaciones a través de la transmisión de conocimiento en torno a lo que actualmente se conoce como Do it Yourself, craft o handmade (cosas hechas a mano); pero de manera auténtica, cercana y fácil. Los talleres que realizamos los imparte una yaya activa, llena de energía y con ganas de compartir lo que sabe hacer con todo aquel que quiera aprender. Por otro lado, también tenemos secciones web como “la yaya cocina” a modo de homenaje a todas esas abuelas que han cocinado toda su vida, “las 5 cosas que…” sección que acerca a la gente joven el mundo de las personas mayores de una manera más coloquial o los “Show Me Pojects” donde difundimos proyectos e iniciativas que por su enfoque, creatividad y singularidad dan otra visión de los mayores mucho más positiva.

2 ¿Cómo nace la iniciativa?

La idea surge de estar observando el entorno, y de una vocación hacia proyectos sociales. En 2014 yo vivía en Haití (Cristina) y cada vez que volvía a España y quedaba con mis amigas o leía una revista de actualidad, me daba cuenta de que se estaba produciendo una vuelta a querer aprender todo lo que antes se hacía en casa, desde tejer hasta hacer jabón o mermeladas, y pensamos que tendría mucho sentido que lo enseñasen las personas que los han hecho siempre: las abuelas. Era una forma de traspasar conocimiento entre generaciones y reconocer su experiencia y saber hacer
3 ¿Cómo funciona?

Nosotras preparamos los talleres en función de las habilidades que cada una de las abuelas tenga, los publicitamos en la web y redes sociales y la gente se apunta, como un taller normal.

4.¿Estáis en toda España?

Por el momento el foco lo tenemos en Madrid, pero no descartamos ir creciendo a otras ciudades españolas. No obstante, hemos hecho algún taller puntual como el de creación de collares de ganchillo en Logroño.

El portal www.showmeyaya.com
El portal www.showmeyaya.com

5 ¿hay otras iniciativas similares?  si la hay ¿en qué os diferenciáis?
Siempre puede haber iniciativas similares, al final no estamos inventando la pólvora! Lo que nos diferencia es el cómo lo hacemos. Creemos que la diferencia es nuestra visión, forma de comunicar y la pasión que ponemos en que la gente disfrute de la experiencia y salga queriendo volver a otra.

6 ¿Quienes pueden ofrecer sus habilidades? ¿sólo son yayas? ¿también ha yayos enseñando alguna habilidad?

Buscamos principalmente mujeres mayores que tengan una habilidad (o varias), desde hacer jabón, a tejer, bordar, hacer cestería o cocinar. ¡Todo vale! Normalmente se nos acercan más mujeres porque son las que han hecho este tipo de actividades toda su vida, pero los yayos también son bienvenidos, no nos cerramos a nadie.

7.¿Cómo ha sido la aceptación de la sociedad ante esta iniciativa inclusiva?

Hasta el momento la experiencia ha sido muy positiva y hemos visto un patrón que se repite en todos los talleres. Por un lado, gente joven (25-40 años) con ganas de saber más del proyecto y buena predisposición a la hora de aprender de una persona mayor. Además en contra de lo que se podía pensar a los talleres acuden bastantes hombres (a los de cocina, principalmente). El ambiente que se respira es muy cercano porque normalmente hacemos los talleres de 12-15 personas máximo. Por otro lado se aprecia una evolución en las abuelas, si bien al principio no tienen confianza en que lo que saben le pueda interesar a alguien, a medida que se va desarrollando el taller, se les nota mucho más seguras y acaban con la adrenalina por las nubes y una buena dosis de autoestima. Por otra parte, nos han contado que en su entorno, se producen algunos cambios, puesto que su percepción cambia al  ver que su madre o abuela está enseñando a gente desconocida, en un lugar nuevo eso  a lo que ellos no le han dado tanta importancia y siempre han dado por hecho.

8. ¿Qué beneficios aporta Show me yaya a la sociedad?

El proyecto aporta frescura y otra manera de enfocar las relaciones con las personas mayores. No olvidemos que fundamentalmente es un espacio de ocio, de diversión y de aprendizaje, pero teniendo como protagonistas a personas que normalmente no lo son. Es una forma de valorar los conocimientos y experiencias de las abuelas de siempre, de conectar generaciones a través de una pasión, y de aumentar la autoestima de las talleristas. Además, con los beneficios de cada taller, hacemos actividades de ocio que proponen las propias abuelas, como ir al teatro J

En un taller de cocina
En un taller de cocina

9. ¿Qué aportan las experiencias intergeneracionales?

Para nosotras las experiencias intergeneracionales permiten acercar y conectar a personas de diferentes generaciones a través de una pasión o de un hobby y ser conscientes de que las barreras de la edad se pueden derribar.

10. ¿Cuáles son los próximos objetivos en un futuro? ¿a qué aspira show me yaya?

Nuestro principal objetivo es contar con más abuelas que se sumen a Show Me Yaya, ya sea para hacer talleres con ellas, o para que colaboren con nosotras enviándonos sus recetas. Además de ir expandiendo el proyecto a otras ciudades españolas. El fin es contribuir a la conexión entre generaciones y que no se pierda su conocimiento y cuanta más gente se sume mejor.

Muchas gracias y os deseamos mucho más éxito

Entrevista: Economía Colaborativa para crear relaciones intergeneracionales y fomentar el envejecimiento activo

Entrevistamos a Marta Gutierrez Sánchez, Diplomada en Magisterio, Licenciada en Pedagogía y Doctora en Pedagogía por la Universidad de Murcia. Ha centrado su labor en la investigación en el campo de las relaciones intergeneracionales publicando algunos trabajos sobre esta temática.

Actualmente es maestra es un Colegio Público de la Región de Murcia y trabaja como profesora asociada en el Departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Murcia.

  1. ¿Cómo definirías el contexto de relaciones entre jóvenes, adultos y personas mayores? ¿cómo interactúan actualmente

En la actualidad las relaciones intergeneracionales son escasas. Conviven pacíficamente pero carecemos de espacios de encuentro para que tenga lugar el contacto intergeneracional.

  1. ¿Crees que los jóvenes conocen la realidad de las personas mayores? ¿A qué se debería este hecho (desconocimiento)?

Los jóvenes tienen un conocimiento escaso y, en ocasiones,  sesgado de las personas mayores. La escuela, entre otros muchos factores,  puede tener mucho que ver, al no ofrecer momentos en los que se aborde la vida como un continuum y no como un serie de etapas definidas cada una con sus propias características.

Abuelo y nieto

  1. ¿Cuáles crees que son los factores para que exista el distanciamiento intergeneracional? ¿cómo nos perjudica este hecho a la sociedad?

Las políticas se articulan por sectores de edad (políticas para la infancia, políticas para la juventud y políticas para las personas mayores) y los medios de comunicación idolatran la juventud mostrándola como un periodo de vitalidad, actividad, belleza, deseo… situando la vejez es un escenario marcado por la pasividad y aislamiento.  Este hecho  perjudica a todos en la medida en que perdemos oportunidades para que las personas mayores aporten a los más jóvenes la gran cantidad de conocimientos que poseen fruto de la experiencia.

  1.  ¿Porqué son importantes las relaciones intergeneracionales?

Las relaciones intergeneracionales son vitales para acabar con los estereotipos y actitudes negativas hacia las personas mayores. La experiencia relacional ofrece oportunidades para descubrir que es falso que cada momento vital tiene sus propias características. Un joven y una persona mayor pueden tener los mismos deseos , inquietudes y necesidades. Lo que puede unirnos no es la edad  sino el deseo de compartir un momento juntos con el que ambos disfrutamos.

Senior y personal trainer
Senior y personal trainer
  1. ¿Cómo se podrían fomentar las relaciones intergeneracionales?

Los programas intergeneracionales pueden ser un valioso instrumento para ello. El aumento del bienestar psicológico, físico y social de las personas mayores, y el cambio de percepciones de los jóvenes sobre las personas mayores son algunos de los resultados que suelen conseguirse con este tipo de programas.

  1. ¿Cómo podrían involucrarse más las empresas para crear vínculos intergeneracionales?

Aplicando políticas en materia de recursos humanos en las que se utilice el gran potencial de las personas mayores para la formación laboral de los más jóvenes.

  1. ¿Consideras que la economía colaborativa puede ayudar a crear vínculos intergeneracionales? ¿Qué beneficios podemos sacar de ella respecto al envejecimiento activo?

Por supuesto que puede crear vínculos intergeneacionales. Puede contribuir a que las personas envejezcan de un modo activo puesto que nos ofrece oportunidades para el desarrollo de relaciones sociales mediante la participación y nos abre camino para la creación de un sistema de apoyo social para las personas mayores.

Jordi Griset, el modelo catalán de 69 años que nos enseña que la belleza no tiene edad

Modelo, delineante, investigador, escritor, activista gay, 69 años

Jordi Griset es, entre otras cosas, un modelo catalán que, a sus 69 años recién cumplidos, sigue ejerciendo la profesión con gran vitalidad, posando desnudo frente a futuros dibujantes, pintores y escultores, en su faceta de modelo de bellas artes, vistiendo ropa de marca en la de moda y publicidad estática (revistas y carteles) o interpretando diversos personajes frente a las cámaras, para publicidad dinámica (vídeos para cine y/o televisión).

Después de 15 años de investigación, el año 2015 publicó el libro L’Art del mosaic hidràulic a Catalunya, que ha recibido una calurosa acogida por parte del público experto y al año siguiente publicó El Modernisme per pintar. Mosaics hidràulics d’autor.

Jordi es un hombre polifacético que no deja de sorprendernos con su talento y su energía positiva, por ello queremos compartir la entrevista con todos vosotros

1. ¿Cuándo y cómo te introduces al mundo del modelaje?

A mis 18 años, un amigo que trabajaba de modelo de ropa en una conocida empresa barcelonesa, ya desaparecida, se puso enfermo y me pidió que le sustituyera en el desfile que tenía que hacer al día siguiente. Acepté como favor, por la amistad que teníamos, pero recuerdo que me moría de vergüenza en cada salida a la pasarela. Sin embargo parece que mi estilo gustó al público y especialmente a los responsables de la empresa, así que me ofrecieron trabajar con ellos y acepté, desfilando en solo tres o cuatro ocasiones más, porque cuando lo conté en casa mis padres se opusieron –tengamos en cuenta que eso sucedía a principios de los años 60, en plena dictadura, y ser “modelo” era sinónimo de ser maricón (lo de gay es un eufemismo que llegó más tarde)– así que para no enfrentarme a ellos decidí dejarlo.

En 1992, el año olímpico, rompí con mi pareja después de 11 años de convivencia y decidí quedarme la casa que compartíamos hasta entonces, esto incluía la hipoteca que aún pesaba sobre ella. Para pagarle su mitad, con el incremento de los precios debido a los JJOO, tuve que asumir una deuda que me dejó totalmente descapitalizado así que, como me costaba terriblemente poder llegar a fin de mes, y después de solicitar un aumento que me fue denegado, en la administración donde trabajaba como delineante, decidí que tenía que sacarme un sobresueldo como fuera.

Así que me ofrecí como masajista en los recién abiertos gabinetes de Masajes a 1000, pero no me aceptaron por no tener titulación, visité academias de dibujo y bellas artes por si me querían como modelo de desnudo, pero ninguna necesitaba gente nueva en aquel momento, me apunté en las agencias de modelos conseguidas gracias a las guías de teléfonos comerciales, con el mismo resultado negativo… así que no me quedó más remedio que apretarme el cinturón y hacer “pelotas” con la tarjeta de crédito.

Unos seis años más tarde, ya libre de cargas económicas y supongo que también emocionales, empezaron a llamarme tanto de las academias de bellas artes como de las agencias así que, de repente, cuando ya no lo necesitaba de manera vital, comencé a ir a castings y rodajes, alternándolos con sesiones de pose para dibujo y, especialmente, con mi trabajo de delineante y, a los 50 años, me convertí de nuevo en modelo.

 

2. ¿Cuál ha sido el trabajo que más has disfrutado en estos últimos años?

A pesar de lo duro de posar desnudo y completamente inmóvil, reconozco que sigue siendo una de las actividades de esta profesión que más me gusta, porque me permite observarme interiormente y aprender a soltar las inevitables tensiones de mi cuerpo en estado estático, sin que se note. También me permite expresar libremente mi creatividad, en las poses cortas, ofreciendo aquello que a mí me gustaría que un/a modelo me diera si yo estuviera dibujando o pintando.

Jordi Griset en un desnudo artístico
Jordi Griset en un desnudo artístico (2010)

En cuanto al mejor trabajo de publicidad, disfruté enormemente el rodaje del spot de Asistencia Sanitaria inspirado en El sol del membrillo, que se rodó en 2001, en que yo interpretaba, como único personaje, un frustrado pintor empeñado en conseguir plasmar la luz del momento porque, gracias al realizador, que me forzó a sacar mi vena interpretativa al máximo en tan ínfimo espacio de tiempo, descubrí el gran actor en potencia que reside dentro de mí.

Finalmente, me divertí mucho participando en pequeños papeles en performances o piezas de teatro para amigos y familiares, inspirándome en el estilo provocativo de La Cubana.

 

3. ¿Realizas algún cuidado/preparación física?

En mi infancia pertenecí a un grupo de Boy Scouts con el que salía de excursión casi cada fin de semana. Luego quemé calorías utilizando la bicicleta de mi padre para desplazarme por Barcelona y en las vacaciones de verano nadaba en el mar y piscinas de vecinos o amigos. Sobre los 18 años empecé con el esquí, que se convirtió en mi pasión y deporte favorito durante muchos años. A los de 33 descubrí el yoga, al que me entregué profundamente en cuerpo y alma incluyendo su parte física, Hatha-Yoga, que ayudó a estilizar mi ya definido cuerpo físico. Durante los 11 años que estuve en pareja, caminé muchísimo paseando diariamente nuestros perros y en las excursiones semanales que hacíamos.

jordi Griset

Después de unos años de inactividad probé los gimnasios, con sus ejercicios de máquinas y pesas, con los que reforcé musculatura y quemé grasas hasta conseguir marcar, como nunca antes había conseguido, unos magníficos abdominales.

Confieso que actualmente hago muy poco ejercicio, a pesar de seguir pagando la cuota del gimnasio, pero sigo cuidando mi alimentación para no subir demasiado de peso e intento caminar, aunque me cuesta superar la comodidad del coche o la moto.

 

4. ¿Cómo percibe la sociedad a los modelos seniors?, ¿Crees que la juventud es un canon de belleza actual?

Hablar de modelos es, inevitablemente, hablar de moda. Mucha gente ni siquiera sabe que el modelo publicitario o artístico existe.

Vivimos en una sociedad tipificada y desculturizada donde, básicamente, se valoran la juventud y la belleza. Donde las masas, especialmente de los jóvenes, intentan seguir los cánones que los medios les imponen, pues los fabricantes han visto en ellos unos consumidores inagotables para sus productos. Por ello constantemente están cambiando los colores y las tendencias, obligándonos al consumismo y a uniformizarnos para estar en “la norma”. Quién no sigue las normas se queda fuera… pero estos dictados nos convierten, de manera muy sutil, en marionetas y, además, nos creemos libres y con gran personalidad porque “escogemos” qué hacer, qué comer o qué beber y, muy especialmente qué vestir, dentro de los pequeños márgenes que nos dejan para seguir eso que llaman moda, que no hace otra cosa que hacernos a todos iguales.

Los modelos mayores casi no existen en el mundo de la moda, hablo de España, claro, y mucho menos en las pasarelas. Sí pueden verse en revistas y publicidad estática, porque no deja de ser otro mercado que hay que incentivar, y es menos difícil encontrarlos en anuncios de televisión, pues ahí se necesitan todo tipo de personajes, edades y condiciones para publicitar mil artículos diferentes.

Creo que la cultura greco-romana, con el mito de Narciso, sigue marcando las tendencias sociales en nuestros días. Nadie quiere envejecer ni tener arrugas y no solo se evita mencionar la muerte, por la que todos vamos a pasar, si no que, cuando no hay más remedio, se cita con eufemismos como “traspaso”. Buscamos la fuente de la eterna juventud de forma artificial, y fuera de nosotros, mediante agresivas operaciones de estética, cremas milagrosas, liposucciones, bótox… ¿No demuestra todo ello una no-aceptación de nuestros cuerpos? ¿No sería más fácil reconocer y aceptar nuestras debilidades, aprender de ellas y crecer como individuos? Estas tipologías de perfección, estilo “barbie”, están generando terribles traumas. ¿Cómo es posible que chicos y chicas de 18 o 20 años ya se hayan sometido a operaciones de estética porque no se gustan? No, creo que, desgraciadamente, el concepto de belleza no ha cambiado desde hace decenas o, si lo ha hecho, ha sido bien poco.

Afortunadamente la marginación por edad no es tan estricta en los modelos de bellas artes, precisamente porque podemos ofrecer una muestra viva de cómo el cuerpo humano va evolucionando a lo largo de los años debido al desgaste y la fuerza de la gravedad. Para pintores y dibujantes, así como para los fotógrafos artísticos, la belleza de un músculo caído, un torso o vientre flácido o unas arrugas en la frente, ofrecen una información de vida que se pierde irremediablemente al pasar por el quirófano. También es cierto que, precisamente debido a este desgaste, muchos modelos se retiran a edades “tempranas” porque sus cuerpos cansados ya no resisten las duras poses artísticas durante largo tiempo, o por ese sentimiento de vergüenza que nos han metido en el cuerpo y por el que no les gusta mostrar sus “miserias”.

5. Sabemos que recientemente has publicado el libro L’Art del mosaic hidràulic a Catalunya, ¿Qué diferencias consideras que existe entre escribir y modelar en esta etapa de tu vida? ¿Con cuál de las dos disfrutas más?

De hecho siempre me ha gustado escribir. Recuerdo que, de pequeño, siempre sacaba buenas notas en los ejercicios de redacción de la escuela. En la década de los 80 empecé a escribir artículos mensuales para la revista que publicaba una asociación con la que colaboraba. Luego fui secretario de redacción y articulista en la revista que publicaba trimestralmente el Centro de Yoga en que colaboré. Más tarde escribí dos artículos sobre el mundo de las bellas artes, visto desde el punto de vista del modelo…

Lo de escribir sobre el mosaico hidráulico fue una “causalidad” (no creo en las casualidades): hace unos quince años encontré algunas de estas baldosas en un vertedero y decidí recogerlas, limpiarlas y colgarlas en una pared de mi casa. Al cabo de unos meses, en un contenedor de Barcelona, encontré varias más, así que mi innata curiosidad me llevó a preguntarme cómo se fabricaban, en qué momento aparecieron, etc. y con gran sorpresa comprobé que había muy poca bibliografía al respecto, así que empecé a investigar por mi cuenta. Después de diez años había conseguido tanta información que decidí que tenía que compartirla y me puse a escribir…

El libro se publicó en marzo de 2015, coincidiendo con una exposición sobre el mismo tema y al año siguiente publiqué otro librito con baldosas “de autor” para colorear.

Por ser dos actividades completamente distintas me resulta casi imposible poder decir cuál de las dos es más gratificante. Yo intento vivir intensamente aquello que hago en cada momento, así que para mí casi todo es placentero. Ten en cuenta que estas dos actividades las hago “por amor al arte”, es decir, lo de modelo, en la actualidad, me aporta poquísimo beneficio económico y en cuanto al libro, no solo no me aporta ganancias si no que hasta me cuesta dinero. Con estos condicionantes comprenderás que si sigo dedicándoles tiempo y esfuerzos es porque realmente es algo con lo que disfruto enormemente.

6. ¿Además del modelaje y escribir libros qué otras actividades realizas/hobbies ?

Un gran escritor amigo mío me definió hace tiempo como un espíritu inquieto y transgresor y con una biografía de lo más insólita, y creo que no se equivocó en lo más mínimo porque así es como me siento yo mismo:

Me metí en el mundo espiritual desde las más variadas disciplinas y prácticas energéticas y espirituales.  Fui el coordinador para Cataluña del movimiento mundial de paz Trece Lunas y participé en las ceremonias de las lunas llenas haciendo sonar la caracola. Di clases de Hatha-Yoga en mi propio centro de Vilanova i la Geltrú. Di sesiones de Yuki (una especie de reiki). Participé tanto en España como en  otros países como danzante conchero y componente del grupo “Sirio” en la apertura de diamantes energéticos en Machu Picchu (Perú), Tenerife, Lago Tahoe (California) e Islandia.

La defensa de la naturaleza y la sensibilidad hacia el medio ambiente me hicieron colaborar en la creación de la fundación “Rosa María Tarruell, contra la crueldad hacia los animales”.

Escribí artículos para distintas revistas. Trabajé como delineante. Construí maquetas de edificios y fui gerente de una empresa de construcción…

Actualmente actúo como representante LGBTI de la asociación Sitges Voluntaris Socials y trabajo defendiendo los derechos de este colectivo al tiempo que potencio el voluntariado social.

Sin embargo, lo que más ocupa mi tiempo en éste momento son las actividades relacionadas con el mundo del pavimento hidráulico, ya sea promocionando los libros con presentaciones y charlas en museos y todo tipo de asociaciones culturales y/o educativas que lo solicitan, asesorando a entidades o particulares sobre lo más idóneo para la restauración y conservación de sus baldosas, localizando modelos y fabricantes de pavimentos colocados hace alrededor de 100 años, escribiendo artículos relacionados con este arte, formando parte de los comités de organización de los dos congresos sobre pavimentos que se celebrarán el año próximo en Barcelona y, muy especialmente, continuando la investigación y corrigiendo errores de mis trabajos ya publicados.

 

7. ¿Cuál es la receta para cumplir años con tanta vitalidad como tú?

Cada vez que me hacen una pregunta similar a ésta respondo, bromeando, que la respuesta estará en  mi próximo libro Cómo mantenerse joven física y mentalmente a pesar de los años pero, seriamente, he de decir que reconozco que hay una parte de genética, heredada de mi madre, y que mi carácter y temperamento activos me ayudan mucho, aunque el carácter se forja a base de golpes y desengaños. Sé que a otras personas no les resulta tan fácil pero creo que la tan repetida fórmula de “enamorarse de algo” y pensar en positivo son, para mí, dos actitudes imprescindibles para mantenerse joven y en forma.

 

Personalmente tuve la suerte de poder jubilarme cuatro años antes de la edad que entonces se consideraba normal pero es que unos años antes, y como previsión, empecé a hacer una lista sobre qué cosas hubiera querido hacer y nunca hice. Así que, al día siguiente de mi jubilación, en lugar de quedarme en casa traumatizado porque mi rutina de 43 años de acudir a un centro de trabajo se había roto sin posibilidad de vuelta atrás, me dediqué a ordenar la lista por orden de prioridades y empecé a hacer todo aquello que por miedo, falta de tiempo u otros motivos, nunca había podido incorporar a mi vida, y así he seguido hasta hoy, incorporando nuevas cosas a la lista y tachando aquellas que ya he realizado. Esta lista incluye, por supuesto, acciones de carácter social y desinteresado, pues ya hace muchos años descubrí que una de las mejores formas de sentirse feliz es dar sin esperar nada a cambio.

También es cierto que el hecho de haber publicado los dos libros y que, paralelamente, exista una exposición itinerante sobre el mismo tema, que yo impulsé y en la que sigo participando, me ayuda a mantenerme activo, podría decirse que son mis amantes en este momento. Cuando todo esto termine, tendré que enamorarme nuevamente de otro tema y llevarlo a cabo, una vez más, apasionadamente.

No hay recetas ni fórmulas mágicas. Como dice mi amiga Rita: ¡Nos lanzan a éste planeta pero no nos dan el librito de instrucciones! La vida es un maravilloso camino que hay que ir componiendo a cada momento, escogiendo constantemente y aprendiendo y rectificando con los golpes y experiencias de los “caminos equivocados”. Ésta, y no otra, es la única receta. Espero y deseo que puedas encontrar la tuya.

Queremos agradecer a Jordi por su tiempo prestado, y queremos desearle muchos más éxitos. El modelo catalán afincado en Sitges sigue trabajando como modelo, AQUÍ podráis ver más en detalle su trabajo como modelo (web en versión flash)

“Sin una comunicación que huya del edadismo las empresas no harán más que imponer cómo tenemos que vivir la vejez” Nuria Carcavilla, directora de QMayor Magazine

Es una de las pocas revistas que aborda el envejecimiento desde una óptica vital y sin estereotipos. QMayor se define como una revista digital que reúne temas en neurociencia, psicología, tecnología y sociedad aplicados al envejecimiento. En su trayectoria, ha ganado una gran acogida y se ha convertido en una revista de referencia para todos los que trabajamos en el sector. Por ello no podíamos dejar pasar la ocasión y queríamos conocerles mejor a través de su directora, Nuria Carcavilla.

Psicóloga del buen Envejecimiento y también del malo. Profesional de la Comunicación. Activista de la vejez desde que tiene uso de razón. Sobornable mediante chocolate, novelas gráficas y sonrisas de señoras bien.

1. ¿Cómo nace la revista Qmayor Magazine?

Qmayor Magazine nace de la necesidad de comunicar la etapa del envejecimiento desde una óptica diferente. Analizamos los medios de comunicación especializados en el “Grey Market” en nuestro país y nos dimos cuenta de que necesitábamos algo más que información. Las generaciones de los nuevos mayores demandan servicios que nada tienen que ver con la imagen del bastón y la columna encorvada. Qmayor Magazine no es nada especial, sólo evolución.

2. ¿ Cuál es vuestra inspiración?

Los pilares que inspiran a nuestro magazine son la cultura, el diseño y la existencia. Sobre ellos analizamos las últimas tendencias relacionadas con las personas mayores pero, por encima de todo, tenemos como referencia las historias reales, las de carne y hueso.

3. ¿Qué es envejecer con orgullo? ¿Cómo fomentarlo?

Envejecer con orgullo es tener 30 años y no sentir rubor al hablar de la vejez. Es encontrar la belleza en un cuerpo flácido, conquistado por la fallas del tiempo. Envejecer con orgullo es sinónimo de aceptación y de compromiso, de la misma forma que ocurre en el resto de etapas del desarrollo humano. No hablamos de entonar una oda a la alegría para dar la bienvenida a las arrugas o a la pérdida de virilidad, sino más bien de reelaborar el concepto de belleza, de reajustar el ritmo de la actividad y encontrar el fuentes de emociones positivas. Tenemos una lucha cultural contra los estándares asociados al envejecimiento, y para vencerla debemos partir de que todas las etapas de la vida llevan consigo pérdidas y ganancias.

4. ¿Cuáles son las temáticas que tratan? ¿Y cuáles son los criterios para elegirlas?

En Qmayor Magazine hablamos de cualquier tema que pueda tratarse en otros Magazines destinados a segmentos diferentes de la población. Abordamos la actualidad, aportamos opinión e informamos sobre actividades que se mueven en el sector del envejecimiento. Ante todo, lo hacemos desde el respeto a la diversidad con espíritu divulgativo. Tratamos de representar todas las formas posibles de experimentar el envejecimiento. Hasta la actualidad hemos puesto el foco en personas tan singulares como los que con la colaboración de nuestros seguidores nos hacen llegar a través de la iniciativa Proust Questionnaire.

5. ¿Cómo os queréis diferenciar y posicionar?

Nuestro principal objetivo es desdramatizar el envejecimiento y colorear el futuro de todos. Hay quien nos tilda de desenfadados o transgresores y algo de razón tienen. No vamos a negar que no tenemos pelos en la lengua. Qmayor Magazine ha nacido para contarlo todo, con sus parte buenas y menos buenas, eso es lo que transmitimos a nuestros lectores: la vida con sus altibajos acompañada de empirismo, creatividad y cultura a todo color. La posición la marca el mercado y, por ahora, estamos muy satisfechos con el reconocimiento de los profesionales sociosanitarios. “¡Ya era hora!”.

6. ¿A quién está dirigida Qmayor Magazine? ¿Qué queréis provocar en vuestros lectores?

Escribimos para, por y sobre personas que se adentran en la experiencia de la vejez, desde cualquier ámbito y a cualquier edad. Qmayor Magazine inspira a los lectores y usuarios a pensar más allá de los límites tradicionales, las conversaciones programadas, y a diseñar el futuro del envejecimiento. No podemos ocultarlo, adoramos los motores que impulsan el cambio en la sociedad y queremos sentirnos parte de ellos.

7. ¿Cómo atraer a los jóvenes a temas relacionados al envejecimiento?

Los jóvenes son los mayores del mañana. Eso es así (risas). Algunos envejecerán con éxito, otros tendrán alguna enfermedad degenerativa, perderán a sus parejas o necesitarán ayuda en su día a día. Probablemente habrá chavales que todavía vean solamente la parte idílica de cumplir años. Lo que no me cabe duda es que para tomar conciencia de los problemas y las soluciones que necesitan las personas mayores el conocimiento y la prevención son clave. Y cuando este llega de forma experiencial hay algo ahí dentro que te toca en el corazón (o vete a saber dónde) y te transforma en una persona comprometida y más solidaria con el envejecimiento. Los jóvenes tienen en sus manos el boceto del futuro que van a vivir, es el momento de pasar a la acción para diseñarlo como realmente les gustaría.

8. ¿Cómo pueden aportar las empresas del sector en fomentar el envejecimiento activo y “luchar” contra el estigma del envejecimiento?

Sin una comunicación que huya del edadismo las empresas no harán más que imponer cómo tenemos que vivir la vejez. Es lo que ocurre cuando automáticamente se asocia la vejez con la enfermedad, como si no hubiese más posibilidades de envejecimiento.  Debemos pararnos y analizar la heterogeneidad que existen en esta etapa y, por supuesto, preguntar y escuchar a las personas por sus deseos y necesidades. Muchos expertos en la materia siguen creyendo en el bastón como exponente de la persona mayor y actúan en consecuencia, desde una visión paternalista y discriminatoria. Entonces la persona mayor está torcida, y pasa a medir su bienestar en base a todo lo que ya no puede hacer, así que no le queda otra que subirse al carro del envejecimiento activo para intentar solucionarlo. Para eso está Qmayor Magazine, para promover el envejecimiento derecho. Que nos lean, ¡y visiten nuestra sección de Microedadismos!